viernes, 13 de mayo de 2011

Invitación a la lectura de Rainer María Rilke; Gabriela Mistral


Invitación a la lectura de Rainer María Rilke; Gabriela Mistral



A_Gabriela_4Ya se cerró el ojo de lo sobrenatural en lo natural de Rainer María Rilke. Su muerte ha desatado su traducción al francés, y mes a mes entregan las editoriales algún libro suyo. Más le hubiera valido darle antes la alegría de esta expansión en la lengua que él amó sobre la suya: la francesa. El no leyó en francés sino una selección de Les Cahiers de Malte Lauridis Brigge.
Aunque le importaba poco a este ultra aristócrata, amador


de todas las tierras por donde ambuló, y desdeñador de las camarillas que hacen la fama como un objeto de caucho químico en cualquier tierra, él no habría mirado con indiferencia su mediana gloria francesa en 1927.

Todavía asoman, de tarde en tarde, en el mundo fétido de la literatura, algunos casos de amistad literaria genuina que se sitúan bajo el signo de las amistades próceres Carlyle-Emerson o Goethe-Eckermann. Su encuentro a un goce de planta rezagada de su estación. Porque eso también se va.
Rilke supo hacer en Francia dos amigos cabales en Edmond Jaloux y Paul Valéry. Jaloux pasa por desdeñador de la literatura francesa, a fuerza de ser el mejor crítico de las literaturas extranjeras; empieza a sufrir ataques de los "imperialistas de la lengua francesa". Lleva diez años de señalar con cita insistente a Rilke como el primer escritor de raza alemana de su tiempo, y acaba de publicar un folleto sobre él. Valéry ha correspondido a Rilke con admiración de sus traducciones en alemán.

Todavía huelen a gases asfixiantes los ambientes literarios francés y alemán, y los nuevos valores del otro lado del Rhin tienen que repechar, caminando hacia Francia, y no digo los franceses, para alcanzar Berlín.

Yo me quedo sin creer en el monopolio latino de la obra maestra, según el canon de Daudet. El Espíritu Santo ha tenido el buen gusto de no levantar residencia visible en ninguna de las capitales intelectuales de Europa xenófoba, y se muda en brinco desconcertante de Rusia a la India, a Inglaterra, a Francia y... a Estados Unidos

Rilke nació de familia noble en Praga, hacia 1875. Sus retratos y un buen busto suyo, nos dan un hombre enjuto, delgada flecha de la vida, de frente amplia, ceja dura que el párpado bajo suaviza, mejilla casi seca; boca viril, algo gruesa, el bigote mongólico, de no ser rubio. (El ojo, dicen, era claro y muy dulce).

El quiso dejarnos también, como La Rochefoucauld, su medalla un poco menos complacida, por cierto, que la del francés.

"En el arco de los ojos, la persistencia de la antigua nobleza. En la mirada, todavía, el miedo y el azul de la infancia; la humildad aquí y allá, no la del lacayo, sino la del servidor y la de la mujer. La boca, en la forma grande y precisa de boca, no persuasiva, pero expresando la rectitud. La frente sin maldad y voluntariosa, en la sombra de una cara inclinada en silencio".

"Como de la mujer", dice Rilke, sin temor de que la comparación le desminuya. Se le ha llamado el poeta del niño y de la mujer. Mejor que los sensuales nos entendió: ya se dijo que el que mucho se aproxima a un objeto deja de verlo. Para amar al niño le ayudó la memoria de su infancia. ¿No viene del olvido de ella el endurecimiento en que acabamos? Rilke se recuerda niño con una ternura maravillosa, y esto lo libró de la monstruosidad que es ser adulto entero, hombre o mujer absoluto, sin la franja de oro de ninguna puerilidad, sin una arenilla extraviada de los cinco años, en el corazón viejo.

Los pocos escritores a quienes se acercó y dejó que se le acercaran en París, recuerdan a un hombre de una distinción extraordinaria, con maneras de rey (si los reyes las tuvieran a su medida), con el espíritu verdaderamente derramado en su cuerpo y su gesto. Su amistad fue superior, difícil, como que en ella gastaba él la misma materia preciosa que en un capítulo o en una estrofa.
"Lo que significa una hora pasada con Rilke, como antes una pasada con Proust, no se parece a ninguna hora pasada con otro hombre, ni aún de igual talento", dice Jaloux.

Se cuenta cómo la poesía no fue en él la hora urgente en que el verso (o la prosa tensa como el verso) saltan del hombre como la chispa de la rueda, sino el día, la estación y el año.

Vivió dentro de la nube eléctrica de su poesía; y acercarse a él significaba efectivamente salir de una atmósfera y conocer mudanza evidente de elementos. Sin didáctica, purificada al amigo, por simple contacto.

Semejante amistad no puede volverse democrática. Rodin, hombre que gozó de muchas dichas, la tuvo también; Jaloux supo merecerla por su mente aseada de envidia y aludirá siempre a esta fortuna como quien voltea un diamante para sacarle luces inéditas cada vez.

Más de diez años vivió en París. Gustaba de la gran ciudad como del lugar del mundo en que es posible encontrar por las calles fisonomías de aquellas que sólo dan los sueños, y la amaba así, a la manera de Baudelaire, como productora de larvas que en otra parte cuesta cuajar. De su paso por España no se sabe nada. En el hombre reservado el sol no fundió nada.

Hombre de casta dirigente, debía optar por almirantazgo, capitanía, magistratura o cardenalato. Lo pusieron, pues, en una escuela de cadetes, de la que dijo palabras que convienen a la imbecilidad de muchas escuelas.

"¡Este sabotaje que se llama educación y que despoja al niño de sus propias riquezas para substituírselas con lugares comunes!".

Dejó un buen día a sus compañeros de uniforme y se fue a hacer estudios más propios de hombre en Alemania. Tuvo la flaqueza del libro de verso prematuro, de los 18 años, que recogió poco después honestamente. Comienza enseguida su pasión de viajar que le gastará la vida. ¿Dónde no estuvo Rilke? En Italia, en España, en Egipto y Marruecos, en Escandinavia, en Rusia, en París. El viaje, que generalmente barbariza, no le interrumpía ni le desordenaba la vida interior, que en cualquier tierra es la única realidad.

Si se queda clavado en la casa de sus mayores, hombre de semejante tortura interna, entregado a las fieras de la imaginación, habría caído en la amargura morbosa de Andreieff, del que algo tiene en la pasión del misterio angustioso. La cretona violenta del mundo, que él cortaba en sus trenes y sus barcos, mudándole imágenes, le libraba siquiera a medias de los demonios del cuarto cerrado.

Italia le dio la amistad con Eleonora Duse; pero Italia no fue el clima de su alma, como él lo creyó en un principio: había traído un alma nórdica y del norte le venía todo; el héroe de su obra maestra Malte Brigge, sería danés; llamará maestro a Jacobsen, el genio folklórico de Selma Lagerloff será una de sus admiraciones durables, y a Ellen Key dedicará sus Historias del Buen Dios. Esta dirá en el estudio de Rilke: "La tendencia del temperamento nórdico a la vida interior le atrajo por sobre todo".

Vasconcelos diría que la latinidad echada a perder ya no podía ofrecerle nada. Sin embargo, él escribió una vez que, entre poetas, él quería ser Francis Jammes. Alabanza del opuesto, del opuesto absoluto. El poeta casi botánico, especie de Pomona masculina, cargado de frutos no tiene agarradero posible para el espíritu de Rilke.

De su obra han hablado y siguen hablando los críticos. Jaloux asegura que su influencia sobre Francia apenas comienza y que durará largo tiempo. Yo sólo he querido decir algo de su vida, y mandar a El Mercurio, estas páginas de la Historias del buen Dios que aún no han sido traducidas al español. Para invitar a la lectura completa; para buscar amigos entre los nuestros al extraordinario varón que se llamó Rainer María Rilke, se manda esta menuda noticia suya.

Salón, octubre de 1927.


En: Prosa de Gabriela Mistral. Alfonso Calderón, comp. Santiago: Editorial Universitaria, 1989.

Ya se cerró el ojo de lo sobrenatural en lo natural de Rainer María Rilke. Su muerte ha desatado su traducción al francés, y mes a mes entregan las editoriales algún libro suyo. Más le hubiera valido darle antes la alegría de esta expansión en la lengua que él amó sobre la suya: la francesa. El no leyó en francés sino una selección de Les Cahiers de Malte Lauridis Brigge.

Aunque le importaba poco a este ultra aristócrata, amador de todas las tierras por donde ambuló, y desdeñador de las camarillas que hacen la fama como un objeto de caucho químico en cualquier tierra, él no habría mirado con indiferencia su mediana gloria francesa en 1927.

Todavía asoman, de tarde en tarde, en el mundo fétido de la literatura, algunos casos de amistad literaria genuina que se sitúan bajo el signo de las amistades próceres Carlyle-Emerson o Goethe-Eckermann. Su encuentro a un goce de planta rezagada de su estación. Porque eso también se va.
Rilke supo hacer en Francia dos amigos cabales en Edmond Jaloux y Paul Valéry. Jaloux pasa por desdeñador de la literatura francesa, a fuerza de ser el mejor crítico de las literaturas extranjeras; empieza a sufrir ataques de los "imperialistas de la lengua francesa". Lleva diez años de señalar con cita insistente a Rilke como el primer escritor de raza alemana de su tiempo, y acaba de publicar un folleto sobre él. Valéry ha correspondido a Rilke con admiración de sus traducciones en alemán.

Todavía huelen a gases asfixiantes los ambientes literarios francés y alemán, y los nuevos valores del otro lado del Rhin tienen que repechar, caminando hacia Francia, y no digo los franceses, para alcanzar Berlín.

Yo me quedo sin creer en el monopolio latino de la obra maestra, según el canon de Daudet. El Espíritu Santo ha tenido el buen gusto de no levantar residencia visible en ninguna de las capitales intelectuales de Europa xenófoba, y se muda en brinco desconcertante de Rusia a la India, a Inglaterra, a Francia y... a Estados Unidos

Rilke nació de familia noble en Praga, hacia 1875. Sus retratos y un buen busto suyo, nos dan un hombre enjuto, delgada flecha de la vida, de frente amplia, ceja dura que el párpado bajo suaviza, mejilla casi seca; boca viril, algo gruesa, el bigote mongólico, de no ser rubio. (El ojo, dicen, era claro y muy dulce).

El quiso dejarnos también, como La Rochefoucauld, su medalla un poco menos complacida, por cierto, que la del francés.

"En el arco de los ojos, la persistencia de la antigua nobleza. En la mirada, todavía, el miedo y el azul de la infancia; la humildad aquí y allá, no la del lacayo, sino la del servidor y la de la mujer. La boca, en la forma grande y precisa de boca, no persuasiva, pero expresando la rectitud. La frente sin maldad y voluntariosa, en la sombra de una cara inclinada en silencio".

"Como de la mujer", dice Rilke, sin temor de que la comparación le desminuya. Se le ha llamado el poeta del niño y de la mujer. Mejor que los sensuales nos entendió: ya se dijo que el que mucho se aproxima a un objeto deja de verlo. Para amar al niño le ayudó la memoria de su infancia. ¿No viene del olvido de ella el endurecimiento en que acabamos? Rilke se recuerda niño con una ternura maravillosa, y esto lo libró de la monstruosidad que es ser adulto entero, hombre o mujer absoluto, sin la franja de oro de ninguna puerilidad, sin una arenilla extraviada de los cinco años, en el corazón viejo.

Los pocos escritores a quienes se acercó y dejó que se le acercaran en París, recuerdan a un hombre de una distinción extraordinaria, con maneras de rey (si los reyes las tuvieran a su medida), con el espíritu verdaderamente derramado en su cuerpo y su gesto. Su amistad fue superior, difícil, como que en ella gastaba él la misma materia preciosa que en un capítulo o en una estrofa.
"Lo que significa una hora pasada con Rilke, como antes una pasada con Proust, no se parece a ninguna hora pasada con otro hombre, ni aún de igual talento", dice Jaloux.

Se cuenta cómo la poesía no fue en él la hora urgente en que el verso (o la prosa tensa como el verso) saltan del hombre como la chispa de la rueda, sino el día, la estación y el año.

Vivió dentro de la nube eléctrica de su poesía; y acercarse a él significaba efectivamente salir de una atmósfera y conocer mudanza evidente de elementos. Sin didáctica, purificada al amigo, por simple contacto.

Semejante amistad no puede volverse democrática. Rodin, hombre que gozó de muchas dichas, la tuvo también; Jaloux supo merecerla por su mente aseada de envidia y aludirá siempre a esta fortuna como quien voltea un diamante para sacarle luces inéditas cada vez.

Más de diez años vivió en París. Gustaba de la gran ciudad como del lugar del mundo en que es posible encontrar por las calles fisonomías de aquellas que sólo dan los sueños, y la amaba así, a la manera de Baudelaire, como productora de larvas que en otra parte cuesta cuajar. De su paso por España no se sabe nada. En el hombre reservado el sol no fundió nada.

Hombre de casta dirigente, debía optar por almirantazgo, capitanía, magistratura o cardenalato. Lo pusieron, pues, en una escuela de cadetes, de la que dijo palabras que convienen a la imbecilidad de muchas escuelas.

"¡Este sabotaje que se llama educación y que despoja al niño de sus propias riquezas para substituírselas con lugares comunes!".

Dejó un buen día a sus compañeros de uniforme y se fue a hacer estudios más propios de hombre en Alemania. Tuvo la flaqueza del libro de verso prematuro, de los 18 años, que recogió poco después honestamente. Comienza enseguida su pasión de viajar que le gastará la vida. ¿Dónde no estuvo Rilke? En Italia, en España, en Egipto y Marruecos, en Escandinavia, en Rusia, en París. El viaje, que generalmente barbariza, no le interrumpía ni le desordenaba la vida interior, que en cualquier tierra es la única realidad.

Si se queda clavado en la casa de sus mayores, hombre de semejante tortura interna, entregado a las fieras de la imaginación, habría caído en la amargura morbosa de Andreieff, del que algo tiene en la pasión del misterio angustioso. La cretona violenta del mundo, que él cortaba en sus trenes y sus barcos, mudándole imágenes, le libraba siquiera a medias de los demonios del cuarto cerrado.

Italia le dio la amistad con Eleonora Duse; pero Italia no fue el clima de su alma, como él lo creyó en un principio: había traído un alma nórdica y del norte le venía todo; el héroe de su obra maestra Malte Brigge, sería danés; llamará maestro a Jacobsen, el genio folklórico de Selma Lagerloff será una de sus admiraciones durables, y a Ellen Key dedicará sus Historias del Buen Dios. Esta dirá en el estudio de Rilke: "La tendencia del temperamento nórdico a la vida interior le atrajo por sobre todo".

Vasconcelos diría que la latinidad echada a perder ya no podía ofrecerle nada. Sin embargo, él escribió una vez que, entre poetas, él quería ser Francis Jammes. Alabanza del opuesto, del opuesto absoluto. El poeta casi botánico, especie de Pomona masculina, cargado de frutos no tiene agarradero posible para el espíritu de Rilke.

De su obra han hablado y siguen hablando los críticos. Jaloux asegura que su influencia sobre Francia apenas comienza y que durará largo tiempo. Yo sólo he querido decir algo de su vida, y mandar a El Mercurio, estas páginas de la Historias del buen Dios que aún no han sido traducidas al español. Para invitar a la lectura completa; para buscar amigos entre los nuestros al extraordinario varón que se llamó Rainer María Rilke, se manda esta menuda noticia suya.

Salón, octubre de 1927.


En: Prosa de Gabriela Mistral. Alfonso Calderón, comp. Santiago: Editorial Universitaria, 1989.


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lunes, 9 de mayo de 2011

Le Monde Diplomatique - Invitaciones a documentales

La edicion chilena de Le Monde Diplomatique

Tenemos el placer de invitarle esta semana a las siguientes actividades:

Martes 10 de mayo: documental LOS INVISIBLES
Documental sobre los migrantes que cruzan México y debate con
Amnistía Internacional. Participará Patricio Rojas coordinador del
Equipo Migrantes.
Martes 10 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique
San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)

Miércoles 11 de mayo:"Viva Zapata" de Elia Kazan
Miércoles 11 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde
Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada) Invita Uabierta

Semana Cultural en Defensa de La Patagonia Chilena Sin Represas
Del 16 al 20 de mayo cada día a las 18 horas en la librería Le Monde
Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)


Canto y baile [Cuento), Manuel Rojas, Escritor Chileno



Canto y baile [Cuento), Manuel Rojas, Escritor Chileno

A_AManuelLos muebles de aquel salón de baile eran tapizados con brocato color rojo; rojo era también el papel que cubría las paredes y roja la alfombra que, después de orillar de encarnado las patas de las sillas y sillones, terminaba súbitamente ante el piano. En las ropas de las mujeres de aquel salón de baile predominaba igualmente el color rojo. Los espejos, cuatro grandes, colocados uno encima del piano,


otro al fondo, en la pared contraria a la que ocupaba el primero, y dos frente a frente en las paredes restantes, recogían y multiplicaban aquel tono como una sinfonía en rojo, tal vez si conscientemente organizada por la dueña de casa, que no ignoraría, ya que eso formaba parte de su conocimiento del negocio, que el color rojo influye en los nervios, excitando a los apacible y enloqueciendo a los irritables.

El piano, negro, alto, profundo, destacándose entre el rojo, semejaba un catafalco contrariado, constreñido, a pesar de su seriedad, a presenciar aquella orgía ultrarroja. A su lado había una mesilla vacilante con cubierta de lata, donde las mujeres acostumbraban a tamborilear con la palma de las manos para evitar el baile. Parecía una desordenada y pequeña murga al lado del piano.

El salón tenía forma rectangular; dos puertas se le abrían en un mismo muro. Los muebles de aquel salón de baile eran viejos; pero firmes, como hechos para soportar la caída de cuerpos vacilantes y cansados; únicamente su brocato rojo claudicaba ya, deshilachado y un poco desvaído, y los muelles, molestos por la presión de tantos años, se erguían amenazadores e hirsutos bajo la tela lustrosa. La alfombra, gastada por los millares de pies que habían bailado y zapateado sobre ella, mostraba algunos flecos rojizos.

Cuatro mesitas de color negro, que hacían, con su color, menos sensible la soledad obscura del piano, extendían sus cubiertas opacas en los espacios que quedaban libres entre los muebles.

De día el salón permanecía desierto y los grandes espejos, vacíos de imágenes móviles, se miraban entre sí, con ojos claros veteados de rojo, como personas que no tuvieran nada que hacer. El salón y sus muebles, el piano y las mesitas se multiplicaban en ellos a sus anchas.

Pero de noche... De noche las lunas claras se llenaban de imágenes, negras o blancas, que se movían dentro de ellas y a través de ellas como grandes peces en un estanque con algas rojas y negras, y a veces eran tantas las imágenes, que los cuatro espejos no bastaban para reflejarlas y retenerlas a todas.

Se llegaba al salón después de atravesar un estrecho y obscuro patio, en cuyo centro varios bambúes estiraban sus delgadas cañas verdes. A ambos lados del patio se abrían las puertas de los cuartos de las mujeres, cuartos que no estaban amoblados sino por una cama, un velador, una silla y un bacín de fierro enlozado.

La puerta de calle era maciza y ancha y una luz roja llameaba en lo alto de su ceño adusto. En una de sus hojas había una ventanilla enrejada, que servía para mirar desde dentro a los que desde fuera llamaban. Una gruesa tranca la atravesaba de lado a lado. Al entrar al zaguán se veía, a la izquierda, por el vano de una puerta que no estaba nunca cerrada, la habitación de la dueña de casa; un catre grande, bronceado, adornado de cintas y encajes, con sobrecama de seda roja y amplios almohadones, alzaba en el medio de esta habitación sus brillantes varillas.

El patio, de noche, estaba siempre obscuro y únicamente lo alumbraban de modo ambiguo los resplandores que salían por las puertas del salón de baile; al fondo estaba el depósito de los licores, dos o tres cuartuchos destinados a usos menores y una pared de escasa altura, límite último de la casa de canto y baile de doña María de los Santos.

***

A las ocho y media de la noche de aquel día sábado, empezaron a llegar, en hilera alternada, los parroquianos de la casa. Algunos venían en coche, baja la capota; cantaban y gritaban, golpeando las palmas y accionando violentamente; la obscura calle se llenaba con sus aullidos. Otros llegaban a pie, en grupos vacilantes. Golpeaban la maciza y sorda puerta, que devolvía un sonido opaco, como de tronco de árbol; se descorría la placa de hierro del ventanuco y una voz de vieja inquiría:

-¿Quién es?

Esta pregunta era nada más que una fórmula, pues fuera el que fuera con tal que no fuera policía, la puerta se abría en seguida. Contestaban todos a una y nada se entendía, pero el hecho de que no se entendiera nadie equivalía a una clara contestación. Se corría la tranca, se abría luego la puerta lentamente y los hombres se hundían en la obscura oquedad del zaguán. La puerta se cerraba despacio tras ellos.

Así fue absorbiendo la casa a sus parroquianos. Algunos salían poco después de haber entrado dando como excusa la excesiva cantidad de personas que llenaban el salón o la ausencia de la mujer que preferían.

Desde el zaguán se oía ya la algazara del salón, un ruido espeso de música, de zapateo, de gritos, de jaleo y de voces. La voz de la mujer que tocaba el piano y cantaba, la tocadora, se elevaba agudamente por encima del tumulto, con acento desgarrador; parecía que la maltrataban o la herían, arrancándole gritos de dolor: ¡Ay, ay, ay!

Si yo llorara...
El corazón, de pena,
se me secara.

El ritmo del baile era siempre el mismo; únicamente cambiaba la letra de sus coplas. Era un ritmo vivo e impetuoso, pero idéntico, que vibraba en el aire como una sola cuerda de un solo tono, saliendo después hacia el patio, envuelto entre los gritos y los zapateos y perdiéndose en los rincones. Un tamborileo claro y seco, hecho con los nudillos de los dedos sobre la caja de una guitarra, surgía en los espacios que dejaban vacíos el canto y la música. En ese tamborileo, alma verdadera del baile nacional, la cueca, que marcaba un ritmo monocorde y constante, estaba el encanto y la atracción de él. Algunas manos tocando sus palmas y otras sonando sobre la vacilante mesilla con cubierta de lata, ayudaban a animar el baile que sin tamborileo y sin palmadas habría cerrado sus alas, dejando caer al suelo, como un murciélago, su ritmo monocorde.

Bailaban los hombres con los ojos bajos, serios, como si cumplieran una obligación ineludible; únicamente en las vueltas, de pasada, mientras el hombre acariciaba a la mujer con su pañuelo arrugado, ambos se sonreían, como quienes están cometiendo a escondidas alguna picardía. Después, los pañuelos daban vueltas en el aire y la seriedad recomenzaba. El ritmo impetuoso parecía dominarlos, ciñéndolos a su voluntad, impidiéndoles pensar en otra cosa que no fuera su seguimiento. El mundo exterior desaparecía para ellos; estaban unidos, mientras duraba el baile, por una especie de compromiso contraído ante una persona que temieran. Muy pocos, casi ninguno, tenía en sus movimientos vivacidad y entusiasmo.

Pero el final del baile los libertaba y una explosión de gritos y aullidos surgía de sus gargantas, haciendo oscilar la araña de cuatro luces que pendía en el centro del salón y empañando los espejos con un vaho caliente. Las manos se extendían ávidamente hacia los grandes vasos llenos de vino, colocados encima de las mesillas negras. Algunos se vaciaban el licor en la garganta, no bebían; estaban dominados por el deseo de embriagarse pronto y perder la timidez y su cordura, timidez y cordura que les impedían desatar toda la puerilidad y locura que bullían en sus corazones. Pero poco a poco todo se iba andando, andando sin prisa y cerca de la media noche ya el salón era una reunión de posesos que se retorcían de embriaguez, bailaban a saltos, desdeñando el ritmo imperioso del baile, gritaban, reían a gritos, abrazándose, llorando. Con las ropas en desorden y mojadas de chorreaduras de licor, revueltas las apelmazadas cabelleras, los rostros congestionados, las narices anhelantes y las bocas llenas de una saliva clara que no podían controlar, rodaban al suelo, hipando. Las mujeres se los llevaban a sus cuartos, vacilantes, los ojos vidriosos, mudos como idiotas.

En medio de este derrumbe, una voluntad y un espíritu permanecían firmes: los de doña María de los Santos. Sentada junto al piano en una amplia silla de paja, desbordante de grasa y de trapos, contemplaba la barahúnda humana; ella no se entusiasmaba, ella no reía, ella no bebía, no hacía otra cosa que cobrar lo que se consumía. Sus ojos sin expresión controlaban el negocio; ni una gota de vino se bebía o se derramaba sin que hubiese sido religiosamente pagada. Su mano derecha bajaba y subía desde el brazo de la silla hasta el bolsillo de su delantal, que poco a poco se hinchaba como un sapo, lleno de dinero.

Así se iba la noche...

***

Después de medianoche, el salón se despejó bastante; cuatro horas de baile y de licor eran más que suficientes para derribar al más fuerte. Sin embargo, algunos, cuyas cabezas sin duda eran de fierro o de madera, persistían aún; pero no bailaban, bebían solamente, conversando entre ellos, tartajeando, riéndose y profiriendo tremendas palabras. Las mujeres habían sido olvidadas; ellos no venían por ellas, venían por beber, por embriagarse, y las utilizaban al principio como un medio de lograr su objeto. Hasta el baile era para ellos un pretexto para emborracharse. Sentadas, inclinaban ellas sus humildes cabezas, esperando una nueva remesa de hombres que vinieran a buscar allí su desequilibrio y su demencia alcohólica y a los cuales ayudarían en la tarea. Ese era su papel. No existían allí como mujeres, simplemente como mujeres, sino como medio de alcanzar esto o lo otro.

En la calle se oían gritos; los hombres que salían de la casa se quedaban parados al borde de la acera, embotados, sin conciencia alguna; permanecían así un instante, procurando darse cuenta del sitio y estado en que se encontraban, y cuando al fin se orientaban, desaparecían gritando en la noche. Otros peleaban, cayendo al suelo y sonando sordamente como sacos llenos de papas y de sandías.

Tres o cuatro dormían sobre los sofás del salón; inútiles fueron los gritos y los remezones induciéndolos a despertar y retirarse. Sus camaradas, aburridos, los habían abandonado y allí estaban, como si estuvieran fosilizados, pálidos, recorridos de improviso por largos escalofríos que les hacían rechinar los dientes.

La casa permaneció así, en silencio, durante largo rato. Las mujeres dormitaban; los borrachos, ahítos ya y callados, no hacían ademán alguno de retirarse; ahí estaban, sin saber por qué estaban allí, pues ya no sentían deseo de nada, ni de beber, ni de bailar, ni de hablar. Se miraban entre sí, dirigiéndose forzadas e inexplicables sonrisas. Pero de pronto, el obscuro patio se llenó de voces claras, firmes, alegres. La dueña de casa, que no bebía, ni bailaba, ni dormía, animó a las mujeres:

-Ya viene gente...

-Las mujeres, soñolientas y destempladas, se acercaron a la puerta. Una fila de individuos penetró al salón. Al verlos, la patrona se encogió de hombros y dijo:

-La que faltaba, la palomilla.

Era, en efecto, la palomilla, la terrible y peligrosa palomilla; pero no la formada por chiquillos vendedores de diarios, lustrabotas y raterillos, sino otra muy distinta: la palomilla cuchillera, la fina palomilla, que mariposea en la noche bajo la luz de los faroles suburbanos y desaparece al amanecer en los zaguanes de los conventillos, la palomilla que roba cuando tiene ocasión de hacerlo y mata cuando la dejan y cuando nadie la ve, y que, sin embargo, no es ladrona ni asesina de profesión, faltándole audacia para lo primero y valor para lo segundo, pues no es ni valiente ni audaz sino en la obscuridad y en la soledad de las callejuelas apartadas.

La dueña de casa tenía razón al no recibirlos con agrado; la palomilla no es generosa, puesto que es pobre de condición y miserable de espíritu; no es amable, puesto que es brutal; no es tranquila, puesto que es maleante. Gastaban poco y se divertían mucho, pero su diversión era fría como una daga y triste como una máscara.

Eran seis hombres y los seis iban vestidos de una manera desaliñada y pobre. Camisa sin cuello, gorra o sombrero, ropas lustrosas y deshilachadas; algunos calzaban zapatos gastados y rotos, otros llevaban alpargatas; varios no tenían chaleco.

Uno de ellos se acercó a la dueña de casa. Era un hombre como de veintiocho años, alto y delgado, con movimientos de autómata en todo su cuerpo; los brazos le colgaban fláccidamente de los enjutos hombros; tenía un rostro grande, huesudo, lampiño, de color mate, linfático, sin expresión, de labios finos y descoloridos, entre los cuales asomaban largos dientes verdosos. Todo él daba una fuerte impresión de frialdad, que hacía encogerse a las mujeres como ante una culebra. Se llamaba Atilio, apodado "El Maldito", es decir, el cuchillero sin valor.

-Buenas noches, misiá María -dijo, con una sonrisa que quería ser jovial-. ¿Cómo le va?

-No tan bien como a vos. ¿Qué andan haciendo por acá?

-Venimos a visitarla; a divertirnos un ratito.

-¡Pero no vayan a pelear!

-No, somos gente tranquila...

-Sí, muy tranquila. ¿Cuántas veces han estado presos esos que vienen contigo?

Atilio se encogió de hombros y mostró sus dientes verdosos:

-Las cosas de misiá María... ¡Siempre tan tandera!

-Sí, no ves que yo no los conozco. ¿Cuándo saliste en libertad?

-El miércoles. Fíjese que me estaban echando la culpa de la muerte del Negro Agustín. ¡Tanto tiempo que no lo veo!

-¡Tanto tiempo que no lo veo! El día antes que lo mataran estuvieron aquí con él.

-Je, je ¡Las cosas de misiá María!...

-Bueno, ¿van a tomar algo?

-Sí, unos diez vasitos de vino. Aquí está la plata.

Extendió la mano, mostrando en la palma de ella un arrugado y sucio billete de diez pesos; pero la dueña de casa vaciló en tomarlos. A pesar de su avaricia, era generosa con la palomilla, pero esta generosidad era solamente un cálculo; regalándoles un poco de licor, se irían en cuanto lo terminaran, y como lo que ella quería era que se fueran cuanto antes, raras veces les cobraba. Además, con ello hacía méritos para que no le robaran. Por fin dijo:

-No, no me pagues; les regalo los diez vasos.

-Muchas gracias, señora María; siempre tan generosa con los pobres.

-Pero no peleen ni se roban nada.

-¡Cómo se le ocurre! No somos gente tragediosa...

-¡Hum!

Volvió a empezar la música y el baile; bailaban los palomillas en parejas, animándose unos a otros con ásperos gritos y palmoteando las flacas manos, que sonaban como delgadas tablas. Bailaban gravemente, dramáticamente, con una expresión trágica en sus rostros demacrados; hacían la menor cantidad posible de movimientos y sus piernas parecían pegadas unas a otras, de tal modo eran lentos y breves sus pasos. Exigían que la letra de los cantos fueran tristes, que no hablaran de amores alegres, ni de esperanzas sencillas; cuando las tocadoras no les daban en el gusto, cantaban ellos, acompañándose del piano, con voz blanca, sin tono, versos que parecían escritos en la cárcel o en el hospital: ¡Mi vida!

Solicito un imposible,
por un imposible muero;
imposible es olvidar
el imposible que quiero...

¡Ay, ay, ay! Y los que bailaban, al zapatear silenciosamente sobre la alfombra, con movimientos arrastrados y sin moverse de un mismo lugar, parecían hacer un agujero en el suelo.

Poco a poco se fueron animando. Al terminar de bailar, bebían moderadamente, haciéndose guiños de inteligencia. No servían ni una gota a las mujeres; el licor era para los hombres. Y ellas bailaban sin ganas, por obligación y por temor. De aquellos hombres no se podía esperar amor, ni generosidad, ni siquiera amabilidad; pero, tampoco había que olvidarlos o desairarlos, porque se podía recibir de ellos algo más duro y para ellas más temibles: una bofetada o una puñalada.

***

Una hora larga haría que aquellos seis hombres estaban allí, cuando penetró al salón un nuevo grupo de individuos, la mayor parte de ellos vestidos de negro, decentemente. La dueña de casa, que conocía a cada uno y a todos sus parroquianos, comentó:

-¡Bah! Primero la palomilla y ahora los ladrones... Se juntó el hambre con las ganas de comer...

Se habían reunido las dos ramas últimas de la fauna santiaguina: los palomillas y los ladrones. Cuando éstos entraron, bailaban Atilio y uno de sus compañeros. Los recién llegados se agruparon en la puerta del salón, observando y comentando.

-Son malditos. Fíjate cómo bailan.

-Ese que baila, el más alto, es el maldito Atilio.

-He estado preso con él en el mismo calabozo.

-Cuchillero fino.

-Pega a la mala, por detrás y a la segura...

Los otros, por su parte, hacían lo mismo:

-Son ladrones.

-Ese chico de bigotes es Tobías, el maletero.

-Ese alto es el Cabro Armando, llavero.

-Andan tomando.

-Vámonos -insinuó uno.

-¿Por qué? -interrogó Atilio, que terminaba de bailar-. ¿Qué nos pueden hacer ellos que nosotros no les hagamos? Además, aquí se trata de divertirse y no de pelear. Sigamos bailando...

Al ver a los ladrones, las mujeres palmotearon de contento. Para ellas el ladrón es siempre más amable y más generoso que el palomilla; gasta cuanto tiene y quiere que todos se alegren junto a él. Las mujeres los conocían bien y fueron hacia ellos, olvidando a los otros. Pero la dueña de casa, que conocía muy bien el carácter de unos y otros, intervino:

-No dejen solos a los niños; hay que atender a todos.

Las mujeres se rebelaron:

-¡Qué, esos rotos! Ni las gracias le dan a una cuando terminan de bailar, ni un traguito le sirven. Palomilla y basta...

Los ladrones pidieron una considerable cantidad de licor y pagaron en el acto. La zalagarda empezó de nuevo, pero ahora estruendosamente, con ímpetu renovador; los ladrones bailaban y cantaban, gritando con aturdimiento, riendo, cortejando a las mujeres, bromeando entre ellos. Eran muy buenos camaradas que se divertían juntos durante un momento, sin importarles el momento siguiente, que para ellos era siempre desconocido.

Entretanto, los palomillas quedaron olvidados en un rincón, bebiendo en silencio y mirando a mujeres y hombres con ojos de rencor. Hicieron dos o tres tentativas para que las mujeres bailaran nuevamente con ellos, pero no lo consiguieron; contestaban:

-Estoy tan cansada.

-Otro ratito...

-Estoy comprometida.

Se daban aires de señoritas. El maldito Atilio, que recibió una contestación semejante, apretó los dientes y se puso más pálido; los labios se le pusieron más delgados. Murmuró:

-Bueno está...

-Y volviendo hacia su asiento, dijo a sus compañeros:

-Afírmense, ñatos, porque de aquí alguien va a salir para los mármoles de la Morgue.

Los demás, que no tenían el avezamiento y la destreza de su camarada, se pusieron nerviosos, palpando inconscientemente los mangos de sus cuchillas, esperando el instante de la riña. Éste no se hizo esperar. En un salón lleno de hombres y mujeres de esa calaña, no había de faltar. Una de las mujeres, al terminar de bailar y desorientada por el griterío y el baile, equivocó la mesa de los ladrones con la de los palomillas y tomó un vaso, bebiendo un trago de vino; pero apenas había realizado este último movimiento, advirtió su error y miró hacia los maleantes. Doce ojos la miraban fijamente. Quiso pedir disculpas, pero antes de que lograra pronunciar una palabra recibió un insulto y un empujón que la estrelló violentamente contra uno de los ladrones. Y el maldito Atilio, de pie junto a la mesa, le gritó:

-¿Tenemos cara de tontos nosotros o crees que venimos aquí a regalarte el vino? Miren que niña...

La mujer, furiosa, contestó:

-¡Palomilla, maldito!

-¿Y qué más me sacas? -preguntó Atilio con sorna.

-¡Cobarde!

-¿Y qué más?

Un insulto brutal rebotó contra el rostro de madera de Atilio y éste marchó impetuosamente contra la mujer, levantando el brazo. Pero en ese instante un hombre se interpuso entre los dos. Era un hombre de baja estatura, pero grueso y musculoso, lleno de vivacidad y resolución en sus movimientos; su rostro moreno lucía un bigotillo negro y rizoso; los ojos eran grandes y llenos de fuego. Un diente de oro le relumbraba en la sonrisa, haciéndola más viva. Era la antítesis del maldito Atilio, frío y estirado como una raíz marina. Detuvo al maldito poniéndole una mano en el pecho y haciéndole retroceder.

-¿Qué pasa? -preguntó éste, asombrado.

-¡Eso es lo que digo yo, señor! ¿Qué pasa? -contestó el otro- ¿Para qué tanta bulla por un poco de vino? Yo se lo devolveré si tanta falta le hace y tanto lo siente. Tome...

Fue hacia la mesa y cogiendo dos vasos llenos de vino los colocó en la mesa de Atilio.

-Ahí tiene su vino; no llore.

Atilio se encogió como un gusano al ser tocado:

-¿Y quién le mete a usted en lo que no le importa?

-Me meto porque soy capaz de meterme. ¿O cree que el único capaz aquí es usted? Psché, qué niñito...

El tono del ladrón era agresivo y duro. Los demás presenciaban la escena sin intervenir, sorprendidos, tan rápido era el desarrollo de ella y tan enérgico su contenido. Estaban separados los dos grupos de hombres, y las mujeres, al fondo del salón, arrumadas al piano, parecían una parvada de pollos asustados. La patrona salió hacia el patio y desde allí observaba los acontecimientos, pronta a llamar a la policía.

-Pero Atilio, agachado, con los hombros encogidos, estiraba los brazos y abría las manos en un gesto de sorpresa:

-Bueno, pues señor, ¿qué le digo yo? Así será, pues...

Pero el otro no se dejaba engañar.

-No, no se encoja de hombros. Si yo le conozco... En cuanto me dé vuelta usted se me va a echar encima; pero a mí no, hermanito. Si es brujo me va a pegar por detrás; si no, no.

-¿Y con qué le voy a pegar yo?

-¿Con qué me va a pegar? Con su cuchilla, que la tiene en la cintura o debajo del brazo... Sáquela, ¿qué espera?

-Cuchilla... ¿De dónde saco yo cuchilla?

-Bueno, basta... Sigamos bailando -intervino uno de los compañeros del ladrón.

-Bailemos -contestó él. La tocadora se sentó al piano y empezó a tocar desmañadamente, sin quitar los ojos del espejo; las mujeres se rehicieron y la dueña de casa volvió al salón. Le parecía que el asunto había terminado. Sin embargo...

Tobías, el ladrón, que no quitaba ojo de las manos del maldito, quiso probarlo y se dio vuelta, dándole la espalda, pero observándole por el espejo; Atilio, que no esperaba sino este movimiento para proceder a su modo, sin sospechar que era una trampa que se le tendía, levantó rápidamente la mano hacia la axila del brazo izquierdo; pero Tobías se dio vuelta y se lanzó contra él, sujetándole el brazo derecho.

-¡Qué va a hacer, señor, que va a hacer!

-¡Suélteme! -gritó el otro, forcejeando, rabioso por haber sido sorprendido.

-¡Suéltese usted solo, si es capaz!

Pero el maldito se esforzaba inútilmente por soltarse; el ladrón lo tenía sujeto con mano de hierro. Tobías era mucho más bajo de estatura que Atilio, siendo, en cambio, más fuerte; su rostro enrojeció con el esfuerzo, mientras que el de Atilio empalidecía. La dueña de casa volvió a salir al patio y se fue directamente a la puerta. El asunto ya no tenía arreglo; alguien iba a quedar tirado en el suelo. De pronto, haciendo un violento esfuerzo, el maldito logró deslizar un poco el brazo y su mano apareció empuñando una cuchilla. Uno de los palomillas, más nervioso o más decidido que los otros, se lanzó hacia Tobías, pero recibió un puñetazo que lo derribó sordamente sobre la alfombra. Y el agresor, saltando al medio del salón y sacando una daga, gritó:

-Ya, Tobías, suéltalo, que yo lo afirmo.

Sin soltar el brazo derecho de Atilio, el ladrón dio un puñetazo en el rostro de su contrincante, empujándolo, al mismo tiempo que lo soltaba; luego saltó hacia atrás y gritó:

-¡Pásamela!

Recibió el arma e hizo frente a Atilio que se le venía encima, parándolo con un movimiento de su daga. Las mujeres salieron gritando.

-¡Y ahora, compadre Atilio, encomiéndese a su madre, porque usted no le volverá a pegar a nadie a la mala! -gritó Tobías.

Atilio tuvo miedo. Tenía costumbre de manejar cuchilla, pero no en esa forma y frente a un hombre apasionado como aquel; sin embargo, el hecho era inevitable y si no hería y mataba pronto, sería él el herido o el muerto. Se recogió sobre sí mismo y ocultó su arma bajo el sombrero, mostrando solamente la punta de ella asomada bajo el ala.

Los demás se dispusieron a pelear igualmente. Con los dientes y los puños apretados se miraban con rabia, dirigiéndose preguntas breves y agresivas:

-¿Y qué, pues, y qué?

-¿Y qué?

-¡Sácala!

-Sácala vos primero...

Un brazo volteó en el aire y los espejos recogieron un reflejo metálico. Tobías sorteando la puñalada, avanzó resueltamente, acercándose a Atilio, y en el momento en que éste echaba el brazo hacia atrás, su mano estiró el brazo, lo recogió y lo volvió a estirar y las dos veces su arma encontró el cuerpo del maldito. Atilio se encogió, cayendo pesadamente al suelo. Más pálido y demacrado que nunca, sus ojos miraban hacia un punto lejano. Tobías gritó:

-Tan diablo y tan maldito que eres y por dos chuzacitos que te pegué ya te estás muriendo...

Se oyó una voz de mujer que gritaba:

-¡La policía!

Uno de los ladrones cogió una silla y dio un fuerte golpe a la araña; se apagaron las luces y en la obscuridad nadie supo lo que pasó.

Cuando la policía, precedida de la dueña de casa, entró al salón, encontró en el suelo al maldito Atilio que se desangraba copiosamente y en los sillones a tres borrachos que dormían a pierna suelta. Los demás habían desaparecido.

Así terminó, en la casa de doña María de los Santos, aquella noche de canto y baile.




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domingo, 8 de mayo de 2011

Barrio Caupolicán

Amenaza inmobiliaria sobre Anticuarios Calle Caupolicán

UNA VIDA DEDICADA A PRESERVAR LAS COSTUMBRES Y LA CULTURA NACIONAL

Llegaron el siglo pasado y hoy conforman una familia de especialistas en la recuperación, restauración y reparación de muebles antiguos. Se ubican en la calle Caupolicán, en la zona que algunos denominan "el patio trasero de Providencia" – que por nueva división territorial hoy es también Ñuñoa - porque en sus calles ya no se divisan las tradicionales casonas donde antaño vivió la aristocracia chilena, esa clase social de privilegios eternos que luego de unos años decidió alejarse por temor a los nuevos vecinos.

Se iniciaron como "busquillas" o recolectores de objetos en desuso, esos que con los años se acumulan en los rincones, bodegas y en patios abandonados por el olvido, pero que en manos de ellos siempre tienen sentido y pueden ser reutilizados.

Esta costumbre de los anticuarios de preservar y recuperar muebles antiguos lo traspasaron a sus hijos. Juntos se han perfeccionado en el oficio para ofrecer nuevos y mejores servicios. Saben que valor de sus creaciones está en sus manos y en el tiempo que le dedican a su trabajo. En el detalle minucioso que marca la diferencia y que representa el desafío permanente por obtener la máxima fidelidad ante la obra original.

La calidez del trato con sus clientes que los siguen por años es el tesoro que cuidan con celo. Por eso los restauradores se esfuerzan para complacerlos y aprecian el significado que tienen las obras heredadas de padres y abuelos. El respeto y la confianza en la palabra empeñada les ha permitido mantenerse vigentes, así también les proporciona grandes satisfacciones.

Durante la dictadura sintieron el peso de la recesión económica que se dejó caer con fuerza. Los clientes escaseaban y las ventas disminuyeron al mínimo, entonces resolvieron salir con todo a la calle. Así fue que en una decisión unánime vaciaron sus bodegas e instalaron todo en los frontis de sus negocios para demostrar que seguían vivos y que iban a seguir luchando.

En el tiempo arribaron nuevos vecinos con tiendas de diseño, galerías, talleres de arte y restaurantes, lo que amplía sus posibilidades de negocio. Sin duda una nueva oportunidad para los anticuarios de la calle Caupolicán, pero hoy, al igual que otros comerciantes se enfrentan a la amenaza de desaparecer "con la llegada del progreso".

Con la venia de los municipios la presencia de las inmobiliarias se ha convertido en un panorama cotidiano. Sin respeto por la cultura, las tradiciones y la arquitectura del barrio están cambiando el panorama. Compran a bajo precio las propiedades con el objetivo de desplazar a los restauradores, quienes porque corren el riesgo de ser removidos del sector.

Ante esta nueva realidad es fundamental que los vecinos tomen conciencia que detrás de estas empresas constructoras y del discurso modernizador de la comuna, se encubre la decisión de eliminar la historia de un sector que creció por la colaboración conjunta de todos los que por años han vivido en el Barrio Italia.

Son ellos quienes se han esforzado por mantener indeleble el recuerdo del pasado, por preservar la memoria de los objetos materiales que nos acercan a lo que somos como país, por guardar las evidencias que nos hablan de nuestra cultura y de lo que finalmente nos permite conservar la identidad de chilenos.

La invitación del Centro Cultural Cordillera es a visitarlos, conocer de sus productos y habilidades, solidarizar y acompañarlos el primer sábado de cada mes en la difusión y defensa de su lugar de trabajo. Ñuñoa y Providencia necesitan de estos espacios.

Si quieres saber más y/o contactarte con ellos, puedes llamar a Héctor Lamur – coordinador del sector - al F: 2472157, o, al 08-8822265, o visitarlo en Caupolicán 475. (quien también es directivo del Centro Cultural Cordillera).



Estación Caupolicán donde el tiempo se detiene.


sábado, 7 de mayo de 2011

Declaración ONGs Infancia "Estado chileno sigue aplicando Ley Antiterrorista a niños mapuche"

Subject: Declaración ONGs Infancia "Estado chileno sigue aplicando Ley Antiterrorista a niños mapuche"

(Se agradece cobertura, difusión y/o publicación)






DECLARACIÓN PÚBLICA


Organizaciones de Derechos de la Niñez y Juventud ante


Deplorable Nueva Detención de Niño Mapuche



06de mayo de 2011


Desconociendo acuerdos y recomendaciones internacionales:


Estado chileno sigue aplicando la Ley Antiterrorista a niños mapuche



· Organizaciones rechazan la violenta detención del adolescente mapuche P.Q.M, de 17 años de la Comunidad Autónoma Temucuicui el pasado viernes 29 de abril, y su persecución por Ley Antiterrorista.



· Las organizaciones manifiestan su preocupación por la insistencia de la aplicación de la Ley Antiterrorista a personas menores de 18 años, e instan al Gobierno chileno a garantizar la integridad física y psicológica de P.Q.M. y todos los niños, niñas y adolescentes mapuche de las comunidades en movilización por la reivindicación de sus tierras ancestrales.



· Las ONGs recuerdan al Gobierno, que diversos organismos internacionales como El Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas y el Relator de la Niñez de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, han reiterado su preocupación respecto a la situación de la niñez mapuche en Chile y criticado la aplicación de la Ley Antiterrorista a personas menores de 18 años.




La Fundación de Apoyo a la Niñez y sus Derechos ANIDE, y la Red de ONGs de Infancia y Juventud de Chile (ROIJ-Chile), manifestamos nuestro profundo rechazo a la violenta detención del adolescente mapuche P.Q.M., de 17 años de edad, miembro de la Comunidad Autónoma de Temucuicui, ocurrida el pasado viernes 29 de abril cerca de su hogar.



A media tarde del viernes 29, en un operativo realizado por Carabineros de Chile fue rodeado, golpeado, insultado y amenazado con armas de fuego, mientras circulaba por un camino cercano a su comunidad. Luego lo subieron a un vehículo policial y lo trasladaron a la segunda Comisaría de la ciudad de Collipulli, donde lo mantuvieron toda la noche en un calabozo.



"Yo estaba de espalda cuando me agarraron, no me di cuenta cuando ellos me rodearon, me pegaron con la mano en el cuello, me echaron para atrás, y no sé con qué me pegarían en la rodilla, y caí de rodillas y me tiraron de guata al suelo, con las manos arriba. Después me agarraron, no sé por qué me pegaron en las costillas, me agarraron el pelo con la cabeza pa' atrás (…) me seguían sacando la madre, y les dije que no me siguieran sacando la madre, les pedí por favor un poquito más de respeto y sean más profesional pa hacer su trabajo le dije (…). Y después me esposaron, me levantaron y llevaron a la camioneta, me agredieron y me subieron a una camioneta blanca y ahí me dijeron que me iban a leer los derechos, después que me hicieron todo. Ahí me dijeron que tenía derecho a guardar silencio, que no me iban a maltratar, (…) Lo único que me dijeron que yo tenía orden de detención", relató P.Q.M luego de la detención.



Al día siguiente, el sábado 30, fue trasladado al Juzgado de Garantía de Victoria para el control de detención y formalización por Ley Antiterrorista -norma criticada nacional e internacionalmente por no garantizar el debido proceso-, solicitando la fiscalía su privación de libertad preventiva. El tribunal de Victoria ordenó sólo el arresto domiciliario total. Sin embargo, el fiscal apeló a esta decisión ante la Corte de Apelaciones de Temuco, realizándose una audiencia el martes 03 de mayo, donde fue confirmado el arresto domiciliario total.



Las organizaciones de derechos de la niñez y juventud denunciamos la ilegal e ilegítima persecución que se evidencia en estos hechos contra P.Q.M., quien desde el año 2009 se ha visto obligado a vivir de manera clandestina debido a la persecución del Ministerio Público, que desconociendo leyes nacionales y convenios internacionales, insiste en imputarle delitos bajo la Ley Antiterrorista, por supuestos atentados en los que estaría vinculado, imputándole los delitos de incendio terrorista, asociación ilícita terrorista, robo con intimidación y homicidio frustrado terrorista.



Es impresentable que en un país que se dice democrático y con vigencia de un Estado de Derecho se persiga políticamente hasta a los niños mapuche, aplicándoles una legislación que no garantiza la protección de sus derechos ni el debido proceso. Esta violencia institucional y persecución tiene además profundas y graves consecuencias físicas y psicológicas, y la alteración de su normal desarrollo educativo y social. En el caso de P.Q.M, esto es evidente, ya que no ha podido continuar sus estudios y ha debido permanecer en la clandestinidad por más de un año y medio, lejos de su familia y sus amigos, expuesto a situaciones de alto riesgo y escasa seguridad.



Por esto, expresamos nuestra preocupación por el trato dado al niño mapuche, violando sus derechos, y sobre todo alertamos por la persecución que continúa perpetrando el Ministerio Público contra personas menores de 18 años mapuche bajo delitos tipificados por la Ley Antiterrorista, pese al actual consenso nacional de que esta norma no debe ser aplicada a niños, niñas y adolescentes menores de 18 años.



El pasado 25 de marzo fueron presentados en Audiencia Temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, una cincuentena de casos de niños y niñas mapuche víctimas de la violencia policial, torturas y amenazas, y cinco casos de imputación por Ley Antiterrorista a personas menores de 18 años mapuche, entre estos casos fue presentado el de P.Q.M. quien se encontraba hasta esa fecha viviendo en la clandestinidad. En dicha ocasión, el propio Relator de la Niñez de la CIDH, Paulo Sérgio Pinheiro manifestó su preocupación por la situación de la niñez mapuche en Chile, criticando al Estado chileno sobre todo por la aplicación de la Ley Antiterrorista a personas menores de 18 años, y recordándole su incumplimiento de las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño sobre la generación de un Ley de Protección Integral de la Niñez y la protección especial para los niños y niñas indígenas en Chile.


Desde el año 2008, la Ley Antiterrorista (Ley 18.314, ref. 20.467) ha sido invocada en 5 casos de personas menores de 18 años mapuche -quienes deberían ser juzgados por la Ley de Responsabilidad Adolescente (Ley 20.084).

Por otra parte, el Gobierno demuestra su poco compromiso no sólo con el pueblo mapuche, sino también con las recomendaciones de los organismos internacionales sobre la garantía de los derechos de niños, niñas y adolescentes, al no poner prioridad al trámite parlamentario que en estos momentos discute un proyecto de ley que garantizaría que la Ley Antiterrorista no sea aplicada a personas menores de 18 años. Este trámite se encuentra sin urgencia de ningún tipo, permitiendo que situaciones como esta sigan ocurriendo.

Por esto, instamos al Gobierno a que efectivamente garantice la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes mapuche, y detenga su persecución y la violencia ejercida en contra de ellos y ellas.



Fundación de Apoyo a la Niñez y sus Derechos ANIDE

Red de ONGs de Infancia y Juventud de Chile ROIJ-Chile


06 de mayo de 2011

Contacto: 9 848 4658



--
Pamela Sepúlveda R.
Periodista/
(56-9) 9-848 4658
Fundación Anide Pichikeche

http://www.libertadninos.wordpress.com/


miércoles, 4 de mayo de 2011

Re-estreno de "El Pueblo Contraataca"en la Casa Memoria José Domingo Caña . Entrada Liberada!!!




Queridos Amigos:



DESPUÉS DE UNA EXITOSA TEMPORADA EN EL MUSEO DE LA MEMORIA:
RE-ESTRENO DE "EL PUEBLO CONTRAATACA" de la Compañía LOS AMIGOS DE CHILE.

Funciones Mayo 2011:
Jueves 5: 21:00 hrs
Viernes 6: 21:00 hrs
Sábado 7: 21:00 hrs
Domingo 8: 12:00 hrs

CASA MEMORIA: José Domingo Cañas 1367, Ñuñoa.
ENTRADA LIBERADA. ¡NO SE LA PIERDAN!



Dramaturgia: Los Amigos de Chile
Dirección: Nicolás Espinoza



Elenco: Leonel Arregui, Pancho Jara, Felipe Molina, Carlos Ugarte, Francisco Viveros y Daniela Orrego
Diseño: Fernanda Arroyo
Producción: Daniela Orrego y Pancho Jara


http://losamigosdechileteatro.blogspot.com/



Bajo el título de "El Pueblo Contraataca", la compañía "Los Amigos de Chile" revisita desde una visión particular y propia, los hechos que sucedieron el 7 de septiembre de 1986, acción que fue denominada por el mismo FPMR como "Operación siglo XX". En la obra, un grupo de jóvenes se reúne a reflexionar en torno a distintos fragmentos del atentado. A medida que se van acercando a su objetivo, que es derrocar al tirano, sus protagonistas van perdiendo el impulso y la vehemencia de su empresa. Embriagados por sus palabras y atrapados por la fuerza de la contingencia, estos jóvenes van comprendiendo que su irreverencia sólo forma parte de un pasado que ya nos les pertenece. Sin saber qué hacer y sin entender qué papel juegan dentro de la sociedad, se enfrentan a un desafío más grande aún: ¿Qué hacer con su impulso destructivo?

La compañía, "Los amigos de Chile" nos invita a sumergirnos en ese momento de nuestra historia, que a pesar de de haber sucedido hace casi 25 años, está aún vigente y presente en las nuevas generaciones, quienes intentan encontrar una respuesta a tantas preguntas que los medios de comunicación dejan sin contestar.



Para modificar su suscripción, haga click aquí Para anular su suscripción, haga click aquí o envia un correo a losamigosdechile@gmail.com



--
Los Amigos de Chile/
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Invitación " Exposición Arte Textil de Victoria Sáez "La Trama del Vicio"




Invitación " Exposición Arte Textil de Victoria Sáez "La Trama del Vicio"







Estimados amigos/as:


Les mando esta invitación en adjunto para asistir a la exposición de Arte Textil de mai mader en el Centro Cultural Casona Nemesio Antunez.


Exposición Arte Textil de Victoria Sáez "La Trama del Vicio"


Inauguración: 4 de Mayo 19:30 hrs.


Del 4 al 26 de Mayo 2011


Casona Nemesio Antunez

Av. Larrain 8580, esq. Carlos Ossandon.

Tel: 2731032 - 2730218



Esperando verlos pronto y compartir con ustedes en tan magno e interesante evento, se despide amistosamente.







Morelia C. S.

Maestra Tuto Control




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"Ho incontrato per strada un uomo molto povero ed innamorato,
portava un vecchio cappello ed un cappotto strappato.
L'acqua gli entrava nelle scarpe e le stelle nell'animo."


(Victor Hugo)








Participa este miércoles: Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos participará en 15º Consejo Ciudadano del Patrimonio

Participa este miércoles: Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos participará en 15º Consejo Ciudadano del Patrimonio
Para: Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales <comunidadespatrimoniales@gmail.com>


1. La Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales invita al 15º Consejo Ciudadano del Patrimonio que se realizará en la sede del Colegio de Arquitectos de Chile ubicado en Alameda 115, el próximo miércoles 4 de mayo de 2011 a las 19 horas.




En la ocasión daremos seguimiento a la agenda ciudadana patrimonial generada en el Primer Congreso Nacional de Barrios y Zonas Patrimoniales realizado en Enero de 2011 y participará como invitado el Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, Emilio de la Cerda.
Para participar debes inscribirte en: patrimoniodechile@gmail.com



Nota en:




2. Luego de 4 años de espera y constante preocupación de los vecinos y organizaciones que impulsaron la declaratoria, y con la solicitud permanente realizada como parte de las exigencias ciudadanas de la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales y de la Asociación de Barrios Patrimoniales y Zonas Típicas de la Región de Coquimbo, el Ministro Joaquín Lavín ha firmado el decreto de Monumento Nacional de los Puentes y Túneles Ferroviarios de Quelón, Tilama y Caimanes.



Queremos saludar el trabajo y perseverancia de todos aquellos que no descansaron frente a la adversidad y la dilación de años de espera en la firma de este decreto, que mantuvieron su empeño y convicción para lograr el objetivo de preservar una parte importante del patrimonio ferroviario de la Región y el país. Con este ejemplo, muchos vecinos que luchan por la defensa, protección y desarrollo del patrimonio cultural de Chile, deben sentirse orgullosas para continuar con el trabajo en beneficio de nuestras comunidades.



Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales



Leer decreto en:
http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=591&Itemid=1

3. El martes 26 de abril de 2011 la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales fue recibida por el nuevo Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, Emilio de la Cerda.
Ver nota en:
http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=590&Itemid=1

4. Finalmente hacemos un llamado a participar en el próximo 15 Consejo Ciudadano del Patrimonio que se realizará en el Colegio de Arquitectos el miércoles 4 de mayo de 2011 a las 19 horas.

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Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales

Web: http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/
Correo: patrimoniodechile@gmail.com
Facebook: Comunidades del Patrimonio
Twitter: @chilepatrimonio









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martes, 3 de mayo de 2011

Temporada "Palomitay".




Amigos todos, este viernes 6 de mayo estrenamos temporada de "palomitay", obra de teatro de objetos, inspirada en la vida artística de Violeta Parra. Fue creada el año 2008, siendo esta su tercera temporada y mi debut en el elenco. Los dejo a todos más que invitados ha asistir y acompañarme en las funciones que realizaremos todos losviernes y sábados de mayo a las 21hrs en la sala teatro de bolsillo, ubicada en Erasmo Escala 2185 (Metro República). Por supuesto la convocatoria se extiende a todos sus cercanos.




Cariños




Loreto



"Con el propósito de recuperar el legado cultural de la artista chilena Violeta Parra, Compañía Dédalo presenta Palomitay, obra dividida en cuatro relatos que reflejan el tema de la ausencia en la vida y obra de la cantautora mediante la técnica del teatro de objetos y música atmosférica inspirada en su composición musical.



Un montaje que apuesta por un teatro simple, íntimo y de gran plasticidad, que pretende plasmar la ausencia de Violeta por medio de la estampa del mundo rural, el amor y el desamor en el encuentro de dos aves, el devenir de las ideologías políticas, de las múltiples pérdidas humanas y del olvido en el tiempo."




Director: Hugo Osorio


Intérpretes: Loreto Caviedes y Constanza Jiménez



Fecha: 6 a 28 de Mayo 2011


Horario: Viernes y Sábados a las 21:00.


Valor entradas: $3.000 (General) y $2.000 (Estudiantes)



Más Información:


www.companiadedalo.blogspot.com/




· Agradezco difundir.








Invitaciones a documentales

Tenemos el placer de invitarle esta semana a las siguientes actividades:

Martes 3 de mayo: documental Miguel: La humanidad de un mito
Miguel Enríquez era Secretario General del MIR. Murió el 5 de octubre
de 1974, en un enfrentamiento con agentes de la DINA, cuando tenía 30
años de edad.
Dirección: Víctor Gómez quién presentará el documental y conversará
con los asistentes.
Martes 3 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique
San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)
_ Dvd a la venta a $6.000 en librería Le Monde Diplomatique y por internet
en: http://www.editorialauncreemos.cl/

Miércoles 4 de mayo: "Underground" de Emir Kusturica
En Belgrado,durante la Segunda Guerra Mundial, un poeta esconde a su amigo
y a su familia en un sótano para protegerles de los nazis. Allí deben
fabricar armas para la guerra. Marko los engaña para que sigan
fabricando armas 20 años después.
Miércoles 4 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde
Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)Invita:
Uabierta

Jueves 5 de mayo: Asamblea de constitución del Comité de Anulación de
la Deuda del Tercer Mundo para Chile, CADTM-Chile.
Expondrán: María Jesús González, Marie-Claire Charo, Jorge Lavandero,
Hector Vega y Michel Carles. Más información en http://www.cadtm.org/ y
http://www.fortinmapocho.com/
Jueves 5 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique
San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)

Martes 10 de mayo: documental LOS INVISIBLES
Documental sobre los migrantes que cruzan México y debate con
Amnistía Internacional. Participará Patricio Rojas coordinador del
Equipo Migrantes.
Martes 10 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique
San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)

Miércoles 11 de mayo:"Viva Zapata" de Elia Kazan
Miércoles 11 de mayo a las 18 horas en la librería Le Monde
Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)Invita
Uabierta

Más actividades: http://www.lemondediplomatique.cl/AGENDA.Encuentros.html___

Inauguración Exposición de Víctor Jara en Villa Grimaldi




---------- Mensaje reenviado ----------
De: Parque por la Paz Villa Grimaldi <villagrimaldi@villagrimaldi.cl>
Fecha: 2 de mayo de 2011 15:49
Asunto: Inauguración Exposición de Víctor Jara en Villa Grimaldi
Para: comunicacionesvillagrimaldi@gmail.com



Amigas y Amigos:



La Corporación Parque Por la Paz Villa Grimaldi tiene el agrado de invitarles a la Inauguración de laExposición "Víctor Jara Canta al Mundo" que se realizará el día sábado 7 de mayo a las 11:00 hrs. en el Parque Por la Paz Villa Grimaldi, Av. José Arrieta 8401, Peñalolén.







Victor Jara canta al mundo.jpg






Mariela LLancaqueo J.


Gestora Cultural


Corporación Parque Por la Paz Villa Grimaldi


tel.: 02-2923185 (anexo 102)



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PARQUE POR LA PAZ VILLA GRIMALDI

292 52 29

Av. José Arrieta # 8401 - Peñalolén

villagrimaldi@villagrimaldi.cl - http://www.villagrimaldi.cl/

sábado, 23 de abril de 2011

Participa en la Escuela de Gestión Patrimonial para estudiantes de la Universidad de Santiago


1. La Escuela de Gestión Patrimonial para estudiantes de la Universidad de Santiago tiene como objetivo entregar conocimientos teórico prácticos sobre patrimonio a estudiantes de las diversas carreras de la Universidad de Santiago. La iniciativa, completamente gratuita, se desarrollará como una cátedra libre que tendrá un tiempo de duración de 30 horas, en la que se compartiran habilidades y conocimientos para personas interesadas en el tema patrimonial ligado a las comunidades. Esto, con el objetivo de entregar herramientas para poder implementar un proyecto de rescate patrimonial comunitario y participativo.


Las clases se desarrollarán durante ocho martes de 18 a 21 horas y dos sábado de 10 a 13 horas en la sala de la FEUSACH, entre los días 3 de Mayo y 28 de Junio de 2011 y no tiene costo para los participantes.

Ver más información para inscribirse en:
http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=583&Itemid=1

2.
Se iniciaron las clases de la Escuela de Geston Patrimonial en la FECH.
El miércoles 20 de abril de 2011 se inauguró la Primera Escuela de Gestión Patrmonial de la Universidad de Chile en la FECH. La iniciativa comenzó con el saludo de la Presidenta de la FECH, Camila Vallejo, la Presidenta de la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, Rosario Carvajal y las clases de los profesores Ángel Cabeza y José Osorio.
Ver nota y fotos en:
http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=585&Itemid=1

3.
Se iniciaron las clases de la Escuela Taller de Artes y Oficios Fermín Vivaceta 2011
El Lunes 10 de Abril de 2011 comenzó la segunda versión de la Escuela Taller de Artes y Oficios Fermín Vivaceta. Con la participación de 25 estudiantes, diversos profesores han desarrollado el primer módulo teórico de la formación que durará 3 meses.
Ver nota y fotos en:
http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=584&Itemid=1

4. Convocatoria Escuela de Guías del Patrimonio 2011

http://www.patrimonionuestro.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=299&Itemid=1

5. Curso de Técnicas de construcción en Tierra
http://www.patrimonionuestro.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=297&Itemid=1


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Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales

Web: http://www.comunidadesdelpatrimonio.cl/
Correo: patrimoniodechile@gmail.com
Facebook: Comunidades del Patrimonio
Twitter: @chilepatrimonio


martes, 19 de abril de 2011

Declaración JV Nº 6

Declaración Pública "JV Parque Gorostiaga"



18 de Abril de 2011



La Junta de Vecinos Nº 6 Parque Gorostiaga expresa su absoluto rechazo a la concesión por 30 años de la Pérgola de la Plaza Ñuñoa por parte del municipio a una empresa privada para que la transforme en un Restaurante con fines de lucro, despojando a las organizaciones sociales de nuestra comuna y la comunidad ñuñoina toda, de un espacio público, emblemático, desde que Ñuñoa es Ñuñoa.



Con este nuevo atropello a las ñuñoinas y ñuñoinos, el Municipio persiste en su política permanente de poner los intereses del lucro de los privados, por sobre el bien común y el derecho a la calidad de vida de quienes vivimos, estudiamos, trabajamos, compartimos y queremos en nuestra comuna.



Persisten también en actuar a espaldas de la gente. La comuna es nuestra, es de todos y todas y tenemos derecho a ser consultados. Pero ni siquiera somos informados. Una vez más la política de hechos consumados a espaldas de la gente.



Nuestra Junta de Vecinos nació al calor de la pelea, por la trasgresión que fuimos victimas, con la expropiación del Parque Gorostiaga, para transformarlo en propiedad privada, vía concesión por 30 años. Sin ser consultados, sin ser informados.


Concesión que además, estuvo marcada por el engaño. No nos cabe duda que el engaño también cruza a esta concesión. Nos dicen la Pérgola, pero la experiencia demuestra que ocuparan TODO el espacio y dejaran migajas, mal mantenidas además, al resto, que somos la mayoría.



Hoy es necesario que nos organicemos aun más, mucho más, para poner fin de una vez por todas a esta escalada privatizadora.



Es por ello que convocamos a todas las organizaciones sociales de Ñuñoa -Juntas de Vecinos, Centros Culturales, Asociaciones de Microempresarios, Organizaciones Sindicales, Centros de Alumnos, Organizaciones Deportivas, Agrupaciones Territoriales y Ambientales – a unir fuerzas tras objetivos comunes.



Ven y súmate a la pelea por la Dignidad de los Barrios, por el Derecho a los Espacios Públicos a ser Respetados, por el Derecho de los Comerciantes Emblemáticos a seguir existiendo, por el Derecho a ser Consultados, Por el Derecho a Decidir Como Queremos Vivir.



Junta de Vecinos No 6 "Parque Gorostiaga"



Julia Rioseco Sonia Carrasco Isolina Ramirez


Secretaria Tesorera Directora



parque.gorostiaga@gmail.com


www.parquegorostiaga.blogspot.com


lunes, 18 de abril de 2011

invitación a ver documental: LA TIERRA SIEMPRE LA TIERRA y otros

De: La edicion chilena de Le Monde diplomatique

Tenemos el placer de invitarle a las siguientes actividades:

Martes 19 de abril: documental LA TIERRA, SIEMPRE LA TIERRA La lucha del pueblo mapuche. "No dejaremos de luchar por la tierra porque la vamos a defender como a nuestra madre". Diez años después de un primer documental (Mari chi weu), los autores de LA TIERRA, Christophe Coello y Stéphane Goxe, vuelven a encontrarse con algunos de los protagonistas del levantamiento mapuche.

Martes 19 de abril a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique San Antonio 434 (Entrada liberada) Dvd en venta a $3.990 en la librería de Le Monde Diplomatique y en quioscos. Por internet en: http://www.editorialauncreemos.cl/

Martes 19 PUERTO MONTT: martes 19 Conferencia de Víctor de la Fuente: "Redes Sociales. Un golpe contra el abuso de poder" El director de la edición chilena de Le Monde Diplomatique participará en ese instancia diálogo con sus opiniones sobre el rol de los nuevos medios de comunicación y el periodismo ciudadano.

Martes 19 de abril, a las 19.00 horas, en la sala Mafalda Mora de la Casa del Arte Diego Rivera, Puerto Montt. (Entrada es liberada) Miércoles 20 de abril: documental Dios bendiga el Paraguay A tres años de la elección de Fernando Lugo en la presidencia de Paraguay: Se refiere también al movimiento de los sin-tierra. Un documental de Grégory Schepard.

Miércoles 20 de abril a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada) Jueves 21 Lanzamiento del Libro de Cuentos "La Potra Apasionada y otros relatos" del escritor anglo-chileno Antonio da Rocha. Una apuesta literaria que contiene siete cuentos de misterio, amor y pasión con escenas que ocurren en La Habana, Lima, Buenos Aires, Alicante y Chile. Narraciones con trasfondo político y humano. Editado por Editorial Leftraro de Villa Alemana. Presentará el libro el escritor y poeta Gregorio Angelcos. Jueves 21 de abril a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada)

Martes 26 de abril: documental Los afrodescendientes en Chile Un Documental de Dante Ramirez Soto sobre las migraciones afrodescendientes. Martes 26 de abril a las 18 horas en la librería Le Monde Diplomatique San Antonio 434 local 14. (Entrada liberada) Más actividades: http://www.lemondediplomatique.cl/AGENDA-Encuentros.html




Solidaridad con Barrio Italia

Estimados amigos Las insaciables inmobiliarias le han echado el ojo al Barrio Italia con Caupolicán, donde limitan las comunas de Providencia y Ñuñoa. Allí hay un barrio de Artesanos ya hace 30 años. Está, comprando esas casonas, por mientras las arriendas a niveles prohibitivos y no descartan la construcción de una mole de cemento, echando literalmente por tierra es barrio tradicional. Llamamos a solidarizar con los artesanos. Contactar con Héctor Lamur, vocero de ellos y director de nuestro Centro Cultural. Centro Cultural Cordillera Ñuñoa - Santiago

Conversatorio sobre Archivo Oral de Villa Grimaldi ONLINE




Le recordamos que mañana martes 19 de abril a las 18:30 hrs. en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile (Román Díaz N° 89, Providencia) se realizará la actividad "Memorias de Villa Grimaldi, el relato testimonial en la construcción del pasado reciente. Conversatorio en torno al Archivo Oral", el que contará con la participación de Olga Ulianova (Directora IDEA), Cristina Moyano (Académica Usach), Claudia Fernández (Coordinadora del Archivo Oral de Villa Grimaldi), Loreto López (Coordinadora de proyectos, Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi).



Para quienes no puedan asistir, les invitamos a seguir el conversatorio online a través de la dirección http://www.reuna.cl/index.php/es/prox-transmisiones/1414-memorias-de-villa-grimaldi



La transmisión se realizará de manera simultánea.


Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi

Av. José Arrieta #8401 - Peñalolén - Tel. (56-2) 292 52 29